Soy un hacedor de canciones, cantante y vagabundo, ¡aunque no sé cuál de los tres viene primero! Desde mis composiciones dejo entrever mis influencias, y aunque no soy bueno para definirme, el oyente podrá apreciar huellas de los grandes solistas de aquellos maravillosos años 50´s, el viejo y revolucionario rock n´roll de los 60´s, hasta llegar a alguna banda de los 90´s, año en el que dejé prácticamente de asimilar música. Considero a The Beatles como el Jesucristo en la historia de la música, marcando un antes y un después, y creo profundamente en el siempre eterno retorno oxigenador del rock n´roll, ¡mucho más en estos tiempos tan confusos! (musicalmente hablando). Poseo tres álbumes editados de manera independiente, otro pronto a ver la luz, y decenas de singles, tanto en castellano como en inglés disponibles en todas las plataformas digitales. Si bien la música me adoptó de muy joven, no caigo en el cliché ya gastado de decir que soy artista porque «ya de chico me gustaba mirarme en el espejo y cantar…»; y si bien sería un error considerar la vida sin música, creo que también lo sería no considerarla siempre como punto de partida. Entre mis discos favoritos, considero Pet Sounds de los Beach Boys no solo como uno de los mejores de rock n´roll, sino también espiritual. Arreglo y produzco todas mis canciones como buen vanidoso, procurando siempre el buen gusto, la excelencia e imponiéndome nuevos desafíos. Mi plan a presente y futuro es seguir haciendo lo de siempre: componer, grabar lo más que pueda y tocar en vivo, no ya por necesidad de reconocimiento (¡o si!), ¡sino para hacer un poco de lugar en mi alma! Podría resumir así todo mi concepto de vida y música con las siguientes palabras: “¡qué importa mi felicidad!, ¡yo solo aspiro a mi obra!”. Mosti