Dos sombras. Una lengua. Un latigazo.
Professor Wolf y Àngela. Ella canta con los ojos. Él toca con los dientes.
Di Brain nace en el asfalto caliente de Barcelona. No como música.
Como idea. Como vómito bello. Como beso con sangre.
No hay género. Hay cuerpo.
No hay concierto. Hay ceremonia.
No hay público. Hay testigos.