La banda madrileña Mental Pie graban sus dos primeros temas después de la pandemia, producidos por Guille Mostaza en su estudio de El Álamo, en las afueras de Madrid. Inmersos últimamente en el local de ensayo ocupados con la composición y preparación de su futuro primer álbum, presentan por salas su repertorio. Guitarras post punk con ecos románticos, flechazos powerpop cantados en español con actitud de rocanrol. Madrid, el amor, la aventura, el cine, la luz y la oscuridad y la propia música, aparecen como temas o referencias en canciones guitarreras de estructura clásica, con melodías pop y energía rock.